Hola! Soy Ceci Jalfin

y no somos tan distintas...





Hace más de 10 años, estaba entusiasmada con seguir el libreto que la sociedad tenía para mí.


Como toda adolescente deseosa de salir al mundo, no podía decidirme entre tres carreras: Abogacía, Psicología, y Filosofía.


Finalmente, en el 2013, me recibí de abogada en la Universidad de Buenos Aires, y luego conseguiría un puesto en un estudio jurídico importante.


Ante los ojos de los demás, tenía la vida perfecta, pero muy dentro mío... sabía que algo no andaba bien.


El entorno en el que convivía era muy estresante, y yo no tenía las herramientas para lidiar con ello. 

Era una persona muy tímida, lo que me impedía proyectarme con naturalidad, y esto me trajo problemas de autoestima y de confianza en mí misma.


Quería pasar desapercibida todo el tiempo.
No me animaba a nada.

Me costaba tomar mis propias decisiones, y eso en un ambiente tan competitivo y exigente como lo es el de abogacía, te imaginarás lo que significaba.

Y así fue pasando el tiempo. Opté por seguir viviendo en piloto automático, esperando que algún día las cosas cambien, como por arte de magia… 


Después de largas jornadas de trabajo encerrada en una oficina entre papeleríos y llamadas, un fuerte estrés me sacudió, provocándome un desborde emocional muy intenso.


Me abrazaron emociones muy negativas. La incertidumbre, la preocupación.


Experimentaba una falta de concentración constante. 
La ansiedad no tardó en llegar y quitarme el sueño.


Empecé a manifestar fuertes contracturas en el cuello. Me mareaba, tenía vómitos, incluso me daba vértigo el simple hecho de salir a la calle.

 Fue un momento muy delicado de mi vida.

Muchas veces la solución está frente a nosotros y no logramos verla, y así fue que sin saberlo comenzaría este viaje..


En la esquina del estudio jurídico donde yo trabajaba, se encontraba un centro de yoga.


Había leído algunas cosas interesantes sobre los beneficios de practicarlo, y decidí probar suerte.


Ya había probado muchas cosas sin éxito. Por una más, ¿qué tenía que perder? 
Cuando comencé, noté que estaba desconectada de mi cuerpo. Pero no le dí mayor importancia.


Desde chica me habían enseñado que todo estaba en mi mente, y de esa manera trataba de solucionar mis problemas.

Se volvió un hábito para mí practicarlo.


A día de hoy, lo hago religiosamente todas las mañanas, así esté en un avión, o un estacionamiento.


Conforme pasó el tiempo, comencé a notar cambios radicales en mi comportamiento...


La tímida, estructurada, e hiperexigente abogada se desvanecía. Era una persona mucho más relajada, en control de sí misma, y desenvuelta.


¿Casualidad?... no podía conformarme con eso.


Me obsesioné en entender cómo fue que había cambiado tanto. Esto me llevó a certificarme como profesora de yoga e investigar más al respecto sobre la importancia del cuerpo a la hora de las transformaciones. Todo parecía marchar excelente, tenía un buen punto de partida, y todo se veía encaminado en mi vida...


Sin embargo, llegó un momento al que catalogo como el más crítico de mi historia.


Uno al que todos nos enfrentamos en algún momento. Tenía 22 años, daba clases de yoga, pero continuaba trabajando gran parte del día en el estudio jurídico.

La demanda y la presión eran cada vez mayores.


Comenzó a nacer en mí una sensación que me aterró por completo. No tenía la menor idea de que venía a darle al mundo. ¿Cuál era mi propósito?, ¿vivir corriendo con papeles en la mano?

No quería eso para mi vida, y tenía que hacer algo al respecto.


Luego de una clase de yoga, me senté en un café con un cuaderno y todo giró en torno a la pregunta: ¿Qué necesitás, Cecilia?


Comencé a escribir muchas cosas y entre las palabras que encontré apareció una qué sería clave: VIAJAR.


Poco después, pasaría algo que cambiaría el curso de mi vida...

En el año 2015, gané una beca para hacer un curso de posgrado de derecho ambiental en la Universidad de Teri, India.



Caminé por pasillos, escaleras sin rumbo, y terminé en una boda hindú.


Medité en el medio de la parada de colectivos.


Me dejé cortar el pelo en pleno viaje.


Me miré al espejo para ver quién era, y si todo lo que me estaba ocurriendo era real.


Esto fue India para mí.

Un lugar que me hizo sentir una energía especial, y más viva que nunca.
En mi búsqueda de respuestas, comencé a fascinarme con todo lo relacionado con la Psicología.
Ese mismo año, me certifiqué como Coach Ontológico Profesional, y luego como Master Coach.
Me apasionó la idea de ayudar a los demás, al mismo tiempo que me ayudaba a mí misma. 

Sin embargo, sentía que había un terreno al cual no podíamos llegar con las palabras. Tenía que existir algo que no deje al cuerpo fuera de la ecuación.

Mi búsqueda continuó, y ocurriría algo revelador que iría conectando todos los puntos en esta aventura..


Llegué a un libro en uno de esos grandes shoppings de New Delhi, me senté en un café y me puse a leer.


La palabras no fueron lo que más me impresionaron, fue una imagen (la verás a tu izquierda). 


En las sesiones de Coaching siempre trabajamos sobre  una línea de tiempo: pasado - presente - futuro. Pero jamás se había hablado de un espiral.

Ahá, las sesiones de coaching deberían incluir una apertura de consciencia… lo que venía pensando días anteriores.


Tenía otro punto de partida, y la situación se estaba poniendo interesante.


Esa imagen se mantuvo en mi mente durante todo el resto del viaje. 

Regresé de India decidida a darle mi regalo al mundo, y entregarme de lleno a esta aventura.


Ya no había vuelta atrás. 

Me enfrenté  a un nuevo desafío: la sociedad.


Las críticas y las opiniones de los demás eran aplastantes.

“Es una locura, Cecilia. La situación está mal y vos tenés un trabajo estable, tendrías que valorar eso”.

Para entonces era asesora legal del Ministerio de Transporte de Buenos Aires, tenía una vida “asegurada”: pareja, amigas, familia, y había llegado a lo que creía que me iba a hacer sentir completa: mi propia casa. 

Aún así, lo que había experimentado fue tan fuerte, que despertó en mí un fuego interno incontrolable. Gracias a lo que viene a continuación, vos y yo nos encontramos.

Tomé una de las decisiones más cruciales de mi vida: renunciar a mi empleo y dejar atrás mi vida tradicional, para viajar a Australia en búsqueda de mi propósito. 


Esta fue mi casa en el desierto australiano. Fue de las mejores experiencias de toda mi vida.


No tenía Netflix. No tenía celular. Pero tenía todo lo que necesitaba, aunque fuera poco.


Por las noches me sentaba afuera a charlar sin tener noción del tiempo con mis vecinos.


Me tiraba en el pasto a ver las estrellas y luego me quedaba dormida.


Me sentí libre por primera vez en toda mi historia.


Pero no voy a mentirte, no fue fácil: estaba muerta de miedo.


Me enfrenté a mis peores demonios cuando me confronté a mí misma en silencio y soledad.

creencias coaching


Realicé trabajos que poco tenían que ver con mi profesión de abogada, y era la idea.


Quería terminar de desprenderme de aquella persona estructurada que cargaba con muchas cosas en su mochila.


Sin embargo, no todo fue color de rosas. 

Ocurrió algo que fue muy duro para mí, pero me dejó una de las lecciones más importantes. A mediados del 2017 quedé varada en el medio del Parque Nacional Kakadu, cuando me echaron del trabajo. 


Tuve que hacer dedo para conseguir trabajo en el primer pueblo cercano.

Fue la primera vez en mi vida que me ví en la calle totalmente sola, sin contactos, y casi sin plata.


Ante la necesidad de sobrevivir, tardé dos días en conseguir un nuevo empleo y lugar donde quedarme. 


Ese desafío y haber salido ilesa me hicieron dar cuenta del gran aliado que es el miedo para llevar a la acción nuestros planes.


Seguí disfrutando de Australia, que sería un espejo que me mostraría lo mejor, y lo peor de mí. Me entregué al momento, sin saber lo que pasaría después..


De manera inesperada, llegué a uno de mis mayores “aha moments”.


Me encontraba disfrutando de un hermoso atardecer en una playa al norte del país. Cuando en un contexto que no recuerdo con claridad, se encontraban un padre y su hijo a orillas del mar.



El padre se detuvo, y le dijo: “si estás perdido, simplemente para”.


Pareció como que me habló directamente a mí.


No tengo dudas de que aquel día el universo se comunicó conmigo a través de esa persona.


En mi afán de encontrar respuestas y dar tantas vueltas a mi historia, estaba perdida. Necesitaba relajarme, parar, y replantearme las cosas.


Esta aventura me llevó a Francisco Varela, discípulo de Humberto Maturana y mi vida daría otro giro inesperado, mis sospechas e intuiciones me llevaron a donde quería llegar..

Resulta que en este lado del mundo existía una rama del coaching, que defendía que todo cambio comienza con la reconexión del cuerpo.


Mi oficina en Sri Lanka

De vuelta en casa, así me sentí.


La última pieza que me faltaba del rompecabezas, la tenía en mis manos.

Pero el camino, después de más de diez años de búsqueda, apenas había comenzado.


Quedé fascinada, y desde aquel entonces no paré de informarme e investigar al respecto.


Continué aplicando todo este conocimiento en mí misma, y logré derrumbar mis creencias limitantes que me cerraban posibilidades. 


Me encontré en Sri Lanka, dando clases de yoga con esta hermosa vista al mar.


Tomé clases de surf a pesar de tenerle miedo al agua. 


Di clases y talleres de coaching en inglés.

¿Cecilia? ¿La chica tímida que no se animaba a nada? Sí, era real.


En ese momento de mi historia,  supe que tenía que regresar al país a llevar este conocimiento a quienes más lo necesitaban y romper con el paradigma dualista que separa el cuerpo de la mente.

Necesitaba ayudar a las personas que estaban en la misma situación que yo.


Tomé la decisión de volver a Buenos Aires.

Elegí ser emprendedora en el peor momento, justo en el transcurso de una profunda crisis.


Volví a casa, de donde nunca debí irme, decidida a ayudarte a que encuentres tu propio camino a casa.

 

Tenés todo el poder y el potencial para hacerlo.


Vas a lograrlo, y yo voy a acompañarte.


He trabajado con muchisimas personas brindándoles estas herramientas que no eran accesibles en el mercado hispano.


Ojalá mi historia te inspire a ir en busca de tu esencia más profunda desafiando tus miedos, 


Con amor, 

Ceci

Qué dicen de mi

El coaching con Cecilia hizo que mi actitud diera un giro de 180 grados. Antes de la primera sesión no estaba segura de que tanto podía funcionar o de qué tan fácil me iba a resultar a mí abrirme a las prácticas, pero Cecilia hizo que fuera todo tan natural que ni siquiera tuve que esforzarme. Con palabras justas y un análisis profundo, logró sacarme la venda de los ojos para ver un montón de cosas que siempre estuvieron ahí pero que yo prefería no ver. Fue una experiencia muy buena y, sobre todo, tiempo muy bien invertido. Lo recomiendo sin dudar.


Mariana Mutti del blog Bitácora Viajera

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Sed non maximus erat, et bibendum leo. Duis ut massa ante. Orci varius natoque penatibus et magnis dis parturient montes, nascetur ridiculus mus. Sed pulvinar rhoncus risus vestibulum luctus. Nunc pretium, mauris id maximus interdum, odio magna vulputate urna, sed fringilla dui sem vitae tortor.

"

"

“La experiencia del taller fue excelente. Cecilia es una excelente profesional y se siente una persona amorosa y con mucha fuerza.


Me llevo herramientas para practicar y una compresión desde otra mirada de temas que yo ya conocía."


Fabian Fassoti - Coach Ontológico

"


“La experiencia fue muy buena. Me sirvió de manera específica en darme cuenta que necesito conectarme con una emoción para poner límites y descubrir mi ventana de tolerancia.
"



Mercedes Canovi - Abogada

Su labor académica:

En cuanto al ámbito académico, se encuentra realizando investigación en el marco de su tesis de Maestría en Psicología Cognitiva, sobre su metodología, explorando las implicancias del yoga en la modificación del self de la persona. Asimismo formo parte de un proyecto de investigación (UBACyT) sobre emociones.

 

Una de las innovaciones más relevantes que trae el campo de la embodied cognition es la forma de relacionarnos con el cuerpo, el espacio y nuestras acciones


Tales innovaciones traen implicancias a la hora de gestionar las emociones, proyectos y cambios, ya sean en personas o culturas. Para nombrar una de ellas es la teoría polivagal del Dr. Stephen Porges.

Su labor profesional:

Hasta el 2017 trabajó en el ámbito privado y público como abogada, dejando su trabajo para emprender. Dictó sus primeros programas y talleres en Melbourne, Australia y en el 2018 comenzó con los primeros cursos de Embodied Coaching® en Argentina.


En tal sentido, dictó capacitaciones tanto en el ámbito privado como público, así como también realizó facilitaciones con metodologías de design thinking.


Actualmente tiene una academia en donde forma a profesionales en su metodología; facilita experiencias de embodiment  y de design thinking; y realiza coaching y mentorías individuales.

Sus certificaciones  y otros estudios académicos:

Se recibió de Abogada en la Universidad de Buenos Aires en el 2013.


En el 2015 ganó una beca para estudiar un curso de posgrado en Cambio Climático en India, en la Universidad de Teri.
Ese mismo año se certificó como Coach Ontológico Profesional (ICF), profundizando un año después la técnica con una nueva certificación como Master Coach en la Escuela Argentina de PNL y Coaching.


En el 2017 realizó talleres de Design Thinking aplicado a la vida en Australia.


Finalmente en el 2019 tomó un curso de coaching ofrecido por Coaches Rising y Strozzi Institute: "The Power of Embodied Transformation" para conocer el mainstream respecto de embodiment aplicado al coaching en otros lugares del mundo.


2019 terminó de cursar su Maestría en Psicología Cognitiva.

Sus certificaciones y estudios somáticos:

Desde el 2010 comenzó con su práctica de yoga. En el 2013 obtuvo su primer certificado como instructor de yoga. En el 2017 obtuvo su certificación internacional por Yoga Alliance, luego de un yoga teacher training en India.


Realizó diversos seminarios y exploraciones corporales con disciplinas como Teatro Butoth y Contact Improvisation.


Realizó un retiro de silencio, Tradición S. N. Goenca. (100 hs de Meditación Vipassana).


En el 2019 realizó dos certificaciones (percepciones y sentidos y patrones neurocelulares básicos) en el marco de los estudios de
Body Mind-Centering®.


© Cecilia Jalfin 2019-2020 Todos los derechos reservados   I   Política de Privacidad